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  BREVE CRONOLOGÍA DE LA TIERRA   Algunas personas saben que nuestro planeta, Tierra, se formó hace unos 4540 millones de años; desafortunadamente la inmensa mayoría ignora ese dato, lo que no quiere decir absolutamente nada. No es que no les importe, es más bien que no es algo que sea necesario para el discurrir de sus vidas, pero, en todo caso, aún sabiéndolo, pocos son los que meditan sobre lo que significa esa cantidad: 4.540.000.000 de años.   Si nos paramos a pensar, la civilización griega floreció hace unos 2500 años. Los romanos comenzaron su imperio hace unos 2000 años. Las “antiguas” civilizaciones mesopotámicas y egipcias tienen unos 5000 años. Nuestra especie, que denominamos homo sapiens, surgió hace unos 250.000 años, y nuestro género, homo, apenas hace los 2.500.000 de años.   Tierra es un planeta relativamente joven si la comparamos con la edad de nuestro universo. Se calcula que el bigbang sucedió hace 13.800 millones de años (la edad de Tierra multi...

INSOMNIO. PASADO, PRESENTE, FUTURO

  INSOMNIO. PASADO, PRESENTE, FUTURO   Creo que está bastante difundido ese dicho de que “el diablo, cuando no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo”. También es sabido que la ociosidad aburrida libera la mente y es capaz de tener los más abstrusos pensamientos, cosas que jamás se nos ocurren cuando estamos ocupados en tareas diversas, con el pensamiento concentrado en lo que en ese momento estemos haciendo. Algo parecido ocurre cuando, liberado de otras preocupaciones, el sueño nocturno se muestra remolón y nos obliga a pasar unos momentos dejando volar la imaginación, sin ocuparse de las miserias diarias, de los áticos, de las guerras, del precio de los alquileres, de las invasiones o de las otras muchas cosas que nos ocupan, e incluso preocupan, a lo largo del día. Eso me ocurrió a mí una de estas noches. Me dio por pensar en el eclipse con el que esta temporada nos vienen bombardeando todos los medios de comunicación y que es centro de alguna que otra conversación ...

DRAGÓN

DRAGÓN  A menudo recuerdo los años en que fui dragón. ¡Hace tanto tiempo!. Ahora nadie cree en que hubo unos años en que los dragones vivíamos felices en muchas zonas de este planeta, antes, mucho antes, de que los habitantes humanos las invadiesen y las superpoblasen. Ellos, no los actuales claro, sino sus antepasados, fueron los culpables de la extinción de nuestra especie. Mi familia y las familias de mis antepasados ocupábamos una zona próxima a un frondoso bosque que se arrastraba desde las lejanas montañas hasta la costa, una costa casi llana, con una amplia playa y aguas no demasiado profundas, abrigada por dos grandes promontorios que la resguardaban de las escasas, pero impetuosas, tormentas que de tarde en tarde trataban de azotarla. Allí, durante generaciones, habitó mi familia, formada por aquel entonces por mi madre, mis dos hermanos y yo mismo, nacidos de una misma camada hacía apenas unos meses; mi padre había fallecido en un estúpido accidente al tratar de recargar ...

MXX2555

    MXX2555 El día que nací yo reinaba Plutón en los días del carnero. Esto, por si mismo, no tiene importancia alguna. No sé cuantos tiernos infantes nacerían en el mundo ese día, mes y año. En España aproximadamente lo hicieron 1625 personitas. En aquel año España tenia 29 millones de ciudadanos y el mundo estaba habitado por 2800 millones de personas; haciendo una simple cuenta, ese día nacerían unas 157000 criaturas humanas. Según las fantasiosas creencias de la secta de los seguidores de horóscopos y demás zarandajas, todas ellas estarán benditas (o malditas) en el amor, la salud y el dinero o en ninguna de esas tres cosas. Sí que es fácil aventurar algunas posibilidades. La mitad, o algo más serían chicas y el resto chicos, o no, vaya usted a saber con los cánones actuales. Sería mucho más raro que una parte de ellos se dedicase a la geología y, más raro aún, que alguno se llamase Lope. Pero sí que hay una cierta casualidad. Como antes dije, el planeta reinante era Plutó...

EL RÍO RITA

                                                                                       EL RÍO RITA En los primeros años de mi infancia solo había un río, el que todos conocíamos como río Rita. Más tarde, avanzados los años, conocí otros y me di cuenta de que mi infantil río era poco más que un regato, un arroyo que discurría, siempre tranquilo, relativamente cerca de mi casa; solo había que cruzar las vías del tren, bajar por el camino de tierra que pasaba cerca del matadero municipal y, unos doscientos metros más allá, se encontraba el río. En nuestras correrías infantiles el tramo por el que nos movíamos era el comprendido entre el apeadero y la estación y talleres del tren de vía estrecha que unía (y aún une) las dos ciudades, v...