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RONDA NORTE. OLIVARES.

                                                              RONDA NORTE. OLIVARES. Publicada en la sección "cartas", del diario La Nueva España del jueves 21 de mayo pasado. Enviada el 17 de mayo. No vale para nada, pero me divierte durante un rato.   En el diario de su digna dirección del pasado sábado, día 16 de mayo, uno de los titulares de portada informa “La Florida, San Claudio y Las Campas exigen la Ronda Norte ante su colapso” (sic). El mismo día, en la página tres, aparecen las opiniones apoyando esa propuesta de los alcaldes de los tres citados barrios, alcaldes nombrados a dedo por el alcalde de Oviedo y que, supongo yo, sirven de altavoz local de su jefe, no de la voz de los vecinos, así que poca credibilidad les doy. En el mismo artículo también emiten su opinión los presidentes de las...

TENDER PUENTES

                                                                             PUENTES URBANOS El primer asentamiento tuvo lugar hace ya muchos años, tantos que el hombre aun no sabía que se denominaba sapiens, ni lo barruntaba. Una agreste montaña defendía la tribu de los fríos vientos del norte, de ella manaba un arroyuelo que, unos cientos de metros más allá, desembocaba en un caudaloso río al que se acercaban a beber todo tipo de bestias, así que la provisión de carne estaba garantizada. Pasaron los años, muchos, y el asentamiento primitivo dio paso a una aldea, ésta a una ciudadela que siguió creciendo hasta rebasar el límite del gran río. Al otro lado podía llegarse dando un pequeño rodeo, de unos pocos cientos de metros, pero el demonio de las prisas pren...

M.

  M.   Cuando lo conocí eran los años finales de la década de los setenta (del siglo pasado, evidentemente). No recuerdo si antes o después de las primeras elecciones de la democracia actual. En realidad eso tiene una cierta importancia, no por el personaje en sí, pero sí por su entorno. No era un tipo alto, en absoluto, más bien bajo de estatura, pero fornido como un roble: un tronco esférico del que salían dos cortas y fuertes piernas, dos musculosos brazos y, coronándolo, una cabeza cual pelota de balonmano, que a la de fútbol no llegaba, tocada siempre con un sombrero. En la boca un puro, su toba, uno de esos más finos que dan en llamar señoritas o simplemente un hierbajo cualquiera. M era un buen paisano. Yo creo que se llevaba bien con casi todo el mundo. Vivía en los límites en los que la ciudad apenas deja de serlo y, sin querer, se transforma en campo; cuando uno va paseando por una calle y, de repente, distraído, se da cuenta de que huele diferente, de que los edific...

ARQUITECTURA TOTAL

  ARQUITECTURA TOTAL No hace falta que me presente. A pesar del tiempo transcurrido, en cualquier zona, a cualquier persona, bueno casi a cualquiera, que preguntéis por mí, os darán razón de mi obra, incluso os indicarán donde podríais visitar alguno de los muchos lugares con figuras erigidas en mi honor, monumentos de todo tipo, grandes, pequeños, lujosos, sencillos, aislados o en medio de grandes concentraciones de población. De todo hay. Habían pasado ya nueve años desde que se puso la primera piedra y aún no me habían llamado para indicarme cuál era mi parcela. Por supuesto no quiere decir que yo estuviera ocioso todo ese tiempo, claro que no. Sabía que tarde o temprano me tocaría. Cuando, por fin, llegó el momento, tarde según se mire, pero llegó, tenía ya perfectamente claro lo que quería, pero lo que no sabía era si podría llevar a cabo toda mi idea inicial. Como cualquier proyecto de edificación total, dependía de un buen número de factores, algunos de ellos imponderables. ...

CONDOLENCIAS VENECIANAS.

  CONDOLENCIAS VENECIANAS.   El 29 de febrero pasado, tras larga enfermedad, la princesa Chiara Vittoria Baldasare di Lampedusa, única hija superviviente del príncipe Ludovico Baldasare, falleció en el hospital provincial. Estoy seguro de que, dicho así, muchos os preguntaréis de quién estoy hablando. Claro, es normal. Era aquella amable señora de pelo blanco tan elegante que todos en el barrio conocíamos como Venecia, variación amable de su largo nombre, ya que ella y toda su familia procedían de tal localidad, escapados hace muchos años, cuando era apenas una niña, de la terrible dictadura y de la guerra en que había metido a Italia el funesto Mussolini. Es curioso que ella, nacida, como quien dice, entre las aguas, haya fallecido de una dolorosa hidropesía. ¡Qué bromas nos gasta en ocasiones la vida!. No tenía familia cercana, puede que unas primas lejanas, también muy ancianas, por la zona de Holanda o Alemania y otra, con la que no se hablaba tras la gran cagada del proce...

FIESTA

  FIESTA   Todos los años, en fechas determinadas, las ciudades se engalanan para celebrar al santo, o santa de su advocación, en supuesto honor al cual se celebran mil y una actuaciones, festivales, música, teatros, desfiles y todo tipo de actos a los que una buena parte de los habitantes se une. Esto suele ocurrir así desde tiempos ancestrales, aunque, en ocasiones, no se sabe muy bien porqué, el santo patrón de la ciudad no es el conmemorado en tales fiestas. Tal es el caso de Oviedo, cuyo patrono, san Salvador, pasa sin pena ni gloria (terrenal, por supuesto) cuando es su día. Los ovetenses, gente seria y de abolengo (algunos, los menos, el resto de tambor y gaita, según san Jerónimo Granda) celebran a un tal Mateo, supongo que al discípulo y posterior evangelista cristiano, aunque es también posible que sea algún antiguo eximio habitante de tan benemérita ciudad, más aún teniendo en cuenta que el tal santo es, además de lo antes dicho, patrono de banqueros, contables y re...

12/03/2026

  12/03/2026        Tras haberse recuperado de las guerras que asolaron la primera mitad de siglo XX, uno podría pensar que la raza humana recuperaría algo de sensatez y, por fin, entraría en sus duras cabezotas que la única manera de subsistir y poder convivir en paz era así precisamente, en paz, respetando unas normas básicas de convivencia. Normas muy sencillas. Estaban escritas hacía muchos años, en 1948,  en un documento que sus ilusos redactores denominaron “Declaración universal de los derechos humanos”, treinta artículos que nunca fueron cumplidos en su totalidad por ninguno de los países firmantes, unos más, otros menos, pero nunca todos.      Sólo había que añadir, para actualizarla, media docena de puntos referidos a la conservación y respeto a la naturaleza y al uso ponderado de los recursos de la Tierra. No pudo ser. Y así estamos ahora, a las puertas de otra catástrofe global. Nos merecemos todo lo que nos pase.